Almacenamiento SATA 3.0 de 6 Gbps para cargas de trabajo de uso mixto
El disco DC600M de Kingston es un SSD SATA 3.0 de cuarta generación para centros de datos, que alcanza 6 Gbps SSD, con NAND TLC 3D previsto para cargas de trabajo de “uso mixto”. El DC600M es idóneo para utilizar en servidores de altos volúmenes montados en bastidor, e incluye PLP (protección contra pérdidas de alimentación) interno basado en hardware. Mediante condensadores contra pérdidas de alimentación, el DC600M protege los datos contra cortes eléctricos imprevistos para reducir la posibilidad de pérdidas de datos y garantizar que la unidad se reinicializará sin problemas en el siguiente arranque del sistema. El DC600M ha sido diseñado para ofrecer la homogeneidad de latencia y de IOPS que requieren los integradores de sistemas, los centros de datos de hiperescala y los prestadores de servicios en la nube.
Diseñado para entornos de centros de datos
Optimizado para satisfacer la elevada demanda de las aplicaciones RAID de servidor, con baja latencia y homogeneidad de E/S como criterios fundamentales del diseño.
PLP basada en hardware
Condensadores de protección de cortes de alimentación para proteger los datos del usuario contra interrupciones imprevistas de fluido eléctrico y mejorar el rendimiento.
Excelente Calidad de servicio (QoS)
Previsibilidad de rendimiento optimizada para cumplir los contratos de nivel de servicio (SLA).
Diseñado para entornos de centros de datos
Protección contra pérdidas de alimentación (PLP) incorporada
Latencia y IOPS homogéneas; QoS fiable
Incluye software de clonación Acronis
Hasta 560MB/s en lectura y 530MB/s en escritura
Especificaciones
Factor de forma 2,5 pulgadas
Interfaz: SATA Rev. 3.0 (6 GB/s): retrocompatible con SATA Rev. 2.0 (3 Gb/s)
Capacidades 1920 GB
NAND TLC 3D
Caché DRAM Sí
Lectura/escritura secuenciales
1920 GB – 560 MBs/530 MBs
Lectura/escritura 4k aleatoria en estado estable
1920 GB – 94.000/78.000 IOPS
Calidad del servicio (latencia) en lectura/escritura
Manejo cuidadoso: Evita golpes y caídas que puedan dañar los componentes internos del SSD.
Evitar la humedad: Mantén el SSD alejado de ambientes húmedos para prevenir la corrosión y el daño en los circuitos.
Conexión segura: Asegúrate de conectar y desconectar el SSD correctamente para evitar dañar los conectores.
Protección contra estática: Utiliza una pulsera antiestática o toca una superficie metálica no pintada antes de manipular el SSD para evitar daños por descarga electrostática.
Temperatura adecuada: Operar el SSD dentro del rango de temperatura especificado por el fabricante para evitar el sobrecalentamiento.
Almacenamiento adecuado: Almacena el SSD en un lugar seco, fresco y libre de polvo cuando no esté en uso.
Firmware actualizado: Mantén el firmware del SSD actualizado para garantizar el mejor rendimiento y seguridad.
Copia de seguridad regular: Realiza copias de seguridad periódicas de los datos almacenados en el SSD para evitar la pérdida de información importante en caso de fallo del dispositivo.